LA CLASE DE AL LADO
Hoy en clase de
sociología hemos visto un documental llamado “La clase de al lado”,
que trata sobre unos chicos etiquetados como problemáticos y unas profesoras
que trabajan con ellos.
En primer lugar, quiero
resaltar una frase que dijo un chico al comienzo del documental “para
mí el instituto significa cansancio, sacrificio, tortura, etc” y el
resto de chicos que hablaron en el video opinaban como él. Estoy convencida de
que muchos de los/as alumnos/as de los institutos piensan igual que ellos, lo que demuestra la pésima opinión que tiene todo el mundo sobre el sistema educativo.
Esto ocurre porque el
sistema educativo, en realidad, está enfocado en que los/as alumnos/as aprueben y no
en que aprendan, pese a todos los planteamientos teóricos en los que se
pretenden conseguir unos objetivos de aprendizaje. Esto lleva a que la gente
tenga una visión negativa de la escuela, porque no le ven valor, ni utilidad y
así se convierte en una losa, en lugar de en un salvavidas. Si la escuela
realmente se enfocara hacía un aprendizaje significativo, los/as niños/as estarían
deseando que acabará el verano para poder ir a la escuela, donde pueden
descubrirse a sí mismos/as y al mundo que les rodea, pero ocurre, al contrario,
todos/as esperan el verano, que parece un espejismo de libertad después de todo el
sacrificio del colegio, lo que resulta decepcionante y aún hoy sigue sin
cambiar.
Relacionado con lo
anterior está el tema de las “etiquetas”, todo el mundo lleva
consigo muchas etiquetas a veces buenas y a veces malas, etiquetas que
normalmente te ponen los demás; personas que no conocen como eres de verdad, ni
las capacidades que tienes. El problema no es la etiqueta en sí, sino que tú te
la creas, aquí entra en juego el “Efecto Pigmalión” que
explica la
brutal influencia que la creencia de una persona tendrá en el rendimiento de
otra. En este caso, es la sociedad la que pone las etiquetas, de forma que, si
un/a niño/a suspende una asignatura, ya se le pone la etiqueta de “no es
válido”, “no lo va a poder sacar nunca”, “es inútil”, etc. Con el
tiempo, la persona se lo acabará creyendo y se adaptará a lo que la sociedad
espera de ella, igual que a los chicos del video se les etiquetaba como “violentos
y causas perdidas” y respondieron a esa etiqueta.
Así se generan los
roles sociales, en todas las clases está “el listo, el problemático, el
gracioso, el que siempre suspende, etc”, pero realmente tú no eres esa
etiqueta, ni las que te pondrán a lo largo de tu vida y puedes
acabar rompiéndolas, saliéndote del rol que te han impuesto y siendo la persona
que quieres ser. Recuerdo que cuando entré en 1º ESO, un profesor nos dijo que
ahora empezábamos una etapa nueva, que la persona que éramos antes se había
quedado en el pasado y que teníamos la oportunidad de elegir libremente quien
queríamos ser y eso me hizo mantener ciertas cosas y modificar otras de mí
misma.
Por eso, es
fundamental utilizar el lenguaje de forma adecuada, para motivar y no para
insultar, ni para hacer de menos, ni para etiquetar, porque si tú a un niño le
recuerdas que, aunque haya suspendido va a conseguir entenderlo, al final
aprobará, pero si le ridiculizas por no entender, entonces no solo seguirá
suspendiendo, sino que estás poniendo límites a sus capacidades sin saber hasta
dónde puede llegar y eso es algo que se le va a quedar grabado en su cabeza
para siempre. De ahí la importancia de formar buenos/as profesores/as que hablen
adecuadamente a los/as niños/as, porque de la forma en la que te hablan desde muy
pequeño/a, es de la forma en la que te acabarás hablando tú a ti mismo/a en los
momentos en los que más lo necesites, lo que te servirá para hundirte o para
seguir adelante.
Otro aspecto que se
señala en el video es que en la escuela los/as profesores/as hablan mucho, pero
no escuchan a los/as alumnos/as, lo que genera que éstos/as sientan que no pueden
expresar sus pensamientos y emociones con libertad sin ser juzgados/as por los
demás y esto les lleva a desarrollar una coraza y la violencia como estrategia
para sobrevivir en un mundo hostil. En teoría la escuela debería ser un espacio
seguro de formación para la vida, en el que los/as chicos/as se sientan cómodos/as para
poder expresarse sin miedo.
Siempre me ha llamado la
atención que un lugar en el que supuestamente te preparan para la vida no tenga
asignaturas como valores humanos, gestión emocional, primeros auxilios, etc.,
pero sí tengan asignaturas como latín. Recuerdo que en mi época adolescente sentía emociones
muy fuertes que me desbordaban y que no sabía cómo gestionar y en ocasiones, me
sigue pasando, pero es que realmente nadie nos enseña a conocer y manejar
nuestras emociones. El problema es que esas asignaturas pendientes acaban
pasando factura en algún momento, cuando te enfrentas a situaciones en la vida,
donde tus emociones te superan y no sabes cómo gestionarlas y ahí aparece la
violencia, la depresión y el suicidio. ¿De verdad seguimos pensando que
gestionar las emociones es menos importante que saber lengua o matemáticas?
Personalmente, espero
que en un futuro estas cosas cambien realmente en la escuela y no solo sobre el
papel, sino que a la larga los/as niños/as de hoy, estén preparados/as académicamente,
sean buenas personas y estén equilibradas psicológicamente. Pienso que así se
evitarían muchos conflictos, muchas depresiones y muchas muertes y el mundo
sería un lugar mejor y más pacífico para todos/as.
Bibliografía y fuentes complementarias:
https://www.youtube.com/watch?v=-2TCFnAtJCs
Fuentes de imágenes:
https://static2.abc.es/media/familia/2022/01/13/ninotrsite-kENB--1200x630@abc.jpg
https://www.cinetecamadrid.com/sites/default/files/2018-05/cartel_lcdal-1200x800px-WEB.jpg


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