¿QUIÉN SOY YO?
El día de hoy en clase de sociología, continuamos con las exposiciones grupales y tuvimos la oportunidad de hablar sobre el tema de “La Construcción de la Propia Imagen”, que es un ámbito fundamental a tratar con los/as niños/as en Educación Infantil, ya que la forma en la que se perciben afectará a la calidad de los vínculos que establezcan con otros/as, a sus habilidades interpersonales y a su autoconfianza.
La "construcción de la propia imagen" es la representación mental y la valoración íntima que cada persona realiza de sí misma y de su propio cuerpo, lo cual afectará a la actitud que manifiesta hacia sí misma y a su autoestima personal. Este concepto resulta interesante, ya que nuestro cuerpo y nosotros/as mismos/as vamos cambiando a lo largo de la vida y, por lo tanto, también cambia el concepto y la imagen que tenemos de nosotros/as.
Resulta curioso pensar que en la construcción de nuestra imagen personal está implicada no solo la autovaloración propia, sino otros factores como la influencia social e interpersonal. Esto quiere decir que la forma en la que los demás y la sociedad nos vean, va a afectar en gran medida a nuestra autopercepción. Pienso que es por eso por lo que nos pueden importar tanto los elogios, las críticas y lo que los demás piensen de nosotros/as.
Entonces, ¿es importante lo que piensen los demás de nosotros/as? Bueno, creo que hasta cierto punto todo el mundo desea encajar en lo que la sociedad dice que “está bien”, para evitar sentir una gran presión social y para sentirse mejor con uno/a mismo/a. No obstante, lo más importante es que a pesar de todo lo que la gente pueda decir o pensar de ti, tú tienes que ser capaz de tener un gran concepto de ti mismo. Para ello, es necesario aprender a quererse, a aceptarse, a respetarse y a valorarse tal y como uno es y no como le gustaría ser.
Actualmente, vivimos en una sociedad que continuamente nos esta vendiendo una imagen del cuerpo “perfecto”, y esa ideología se propaga por todas partes; a través de las familias, la escuela, los medios de comunicación, hasta en las películas Infantiles de Disney. En mi opinión, esto ha generado problemas a mucha gente, por no decir a todos/as, es decir, ¿quién no ha querido alguna vez cambiar alguna parte de su cuerpo o de su forma de ser para encajar con los demás?, o ¿cuántas personas sufren al mirarse al espejo y que no les guste lo que ven?, o ¿cuántas personas se comparan con otras y dicen si yo fuera más…, quizás me sentiría mejor? Esto me parece un gran error, porque en realidad, tú no tienes que cambiar cosas de ti, ni tienes que intentar ser alguien que no eres. Además, si lo piensas bien tú no quieres tener “ese cuerpo perfecto”, solo quieres las cosas que piensas que tener ese tipo de cuerpo te hará sentir, como bienestar, seguridad, aceptación, etc., y esas cosas puedes tenerlas sin necesidad de cambiar nada de ti, únicamente trabajando tu amor propio.
Mucha gente se pasa toda su vida odiando su cuerpo e intentando cambiar para encajar con gente a la que no le importa nada el bienestar de esa persona y esto es muy triste, porque buscan tener un cuerpo perfecto, cuando su cuerpo ya es perfecto y hermoso tal y como es, aunque no se vea como la sociedad dice que debería verse. Por eso, es importante recordar siempre que tu cuerpo te permite ver, comer, reír, sentir, amar, etc., y eso ya es valioso. Cada persona debe aprender a valorarse y a cuidarse, porque tú eres la única persona que va a estar contigo toda la vida. Siempre he pensado que, si pasas la vida intentando ser como otra persona, el mundo no tendrá la oportunidad de tener a alguien como tú, porque cada persona es única e irrepetible y precisamente lo bonito es la diversidad de personas diferentes que existen.
Recuerdo que una vez en el instituto un profesor de lengua nos dijo: “Quiero que escribáis una reflexión acerca de la pregunta ¿Quién soy yo?” La pregunta de primeras parecía fácil, porque bueno yo soy yo, pero después de pensarlo durante un rato me di cuenta de que era una mucho más profunda y complicada de lo que inicialmente pensaba, así que después de darle muchas vueltas escribí lo siguiente:
“Si me preguntas, ¿quién soy yo?, te puedo responder mi nombre, mi edad, mi color favorito, mis gustos, etc. Pero realmente no sé quien soy, supongo que la persona que soy a día de hoy, la persona que soy en este momento, no será la misma persona que fui ayer, ni tampoco la que seré mañana.
¿Quién soy?, no lo sé, supongo que soy un ser humano que cambia, que aprende, que evoluciona constantemente.
Supongo que soy una mezcla de genética de muchas personas que junto con el ambiente en el que me críe dan lugar a lo que soy a día de hoy.
Supongo que una parte de mí es la familia que he tenido y todas aquellas personas que he conocido a lo largo de mi vida, las que se quedaron y las que se fueron.
Supongo que soy un conjunto de características físicas unidas a una determinada personalidad y carácter que hacen que sea lo que soy.
Supongo que soy todas las decisiones que he tomado, los errores que he cometido, las veces que he llorado y que he reído, los caminos que he tomado, las veces que triunfé y las veces que fracasé…
Supongo que soy todas aquellas cosas que amo y también las que odio, soy mi inteligencia, mi forma de ver el mundo, mi forma de ver a cada persona, mi caos, mi pasión, mis expectativas, mi forma de sentir, mi forma de amar a otros, mi forma de pensar y de hablar tan peculiar, hasta mi forma de escribir.
Supongo que soy mis fortalezas, mis debilidades, mis miedos, soy todas las veces que me he caído y las que me he vuelto a levantar.
Supongo que soy todo lo que ofrezco a los demás y lo que guardo para mí, todas las veces que he estado sola y las que he estado acompañada, todas las veces que he hecho reír a alguien…
Supongo que soy muchas cosas, incluso aquellas que no recuerdo o que todavía no he alcanzado a descubrir.
Por eso, no me gusta que me etiqueten, soy más complicada que cualquier cartel que me hayan colocado.
En definitiva, soy un ser humano a secas, sin más etiquetas. Soy una persona imperfecta, tengo cosas buenas y malas, a veces hago las cosas bien y a veces me equivoco…
Mi cuerpo y mi cara tampoco son perfectos, pero amo todo lo que soy en conjunto, amo mi esencia que es lo único que nadie me va a poder quitar nunca y no desearía ser nadie más.
Y estoy deseando conocer la persona que seré mañana”.
Por último, solo quiero añadir que seas la clase de persona que te gustaría tener en tu vida.
Bibliografía y fuentes complementarias:
https://campusvirtual.uclm.es/pluginfile.php/2091386/mod_forum/attachment/171923/LA%20CONSTRUCCI%C3%93N%20DE%20LA%20PROPIA%20IMAGEN..pdf?forcedownload=1
Fuente de imagen:
https://data.whicdn.com/images/169041719/original.jpg








